Cumbres borrascosas

Manolo Garí

Hoy es 13 de marzo, el precio del barril brent se sitúa por
encima de los 50 dólares. Probablemente la próxima
semana alcance los 55. No se ve el techo. Cuando este artículo
de publique puede estar alcanzando los 60. ¿Después?

Las explicaciones “coyunturalistas” de la escalada: los
problemas de Yukos, la incertidumbre venezolana, la misma guerra y
ocupación conflictiva de Irak, inestabilidad nigeriana, la
subestimación de la demanda china, son reales pero
insuficientes. Estamos ante la temida “cima” -el “peak
oil”- del oro negro a partir de la cual, dicho de forma
simplificada, se consume más que se tiene en reserva. No
existen reservas suficientes para mantener el irracional modelo
productivo occidental capitalista ni para sostener el crecimiento del
consumo de crudo de China e India al actual ritmo. Hoy el
norteamericano medio consume 25 barriles de petróleo al año,
un ciudadano chino 1,3. Para que China e India alcanzaran el 50% del
consumo promedio de Estados Unidos, la producción mundial se
tendría que duplicar.

El modelo energético no sólo ha entrado en conflicto
con la calidad ambiental (contaminación), con el sistema
climático (efecto invernadero) sino también con su
viabilidad económica porque la demanda del crudo se ha
disparado, no existe capacidad de producción ociosa y los
especuladores atacan.

Una de las características del precio del petróleo es
su inestabilidad y volatilidad, resulta interesante observar la
siguiente serie1:











Año

1976

1980

1986

1990

1995

1999

2000

2001

2002

2005

Precio en dólares USA

del barril rudo
brent

12,8

36,8

14,4

23,8

17,8

18,2

29,0

24,7

25,0

50

Las recientes declaraciones del presidente de la OPEP- “se
acabaron las cuotas”- suponen una falsa respuesta e
insostenible huida hacia delante basada en los esquemas de los años
setenta. La diferencia entre la crisis de hace tres décadas y
hoy es que entonces teníamos menos evidencias de la crisis
ambiental y la acumulación de capital se hacia con patronos a
medio plazo y hoy tenemos el cambio climático encima y los
neoliberales se mueven por la ganancia cortoplacista.

 

Geopolítica del
petróleo

El 78% de las reservas conocidas se encuentran en los 11 países
pertenecientes a la Organización de Países Productores
de Petróleo (OPEP) –Arabia Saudita, Argelia, Emiratos

Árabes Unidos, Indonesia, Irak, Irán, Kuwait, Libia,
Nigeria, Qatar y Venezuela-. Y más concretamente Arabia cuenta
con el 24,9%, Irak con el 10,7%, los Emiratos con el 9,3%, Kuwait con
9,2% e Irán con el 8,5% lo que supone que este reducido gripo
de países cuenta con el 62,6 % de las reservas mundiales.

Sin embargo los principales mercados de consumo se sitúan en
los países industrializados, la mayoría lejos delos
centros de producción y reservas del petróleo. Europa
Occidental importa el 97% de sus necesidades y Japón el 100%.
Estados Unidos consume el 30,4 % del total mundial y produce en sus
esquilmados pozos el 18,3; el conjunto de Europa consume el 21,7% y
escasamente produce el 9%. Entre USA y UE consumen el 52,10 % de la
producción mundial.

Primera conclusión, quizás esta geografía
descriptiva del petróleo tenga una potencia de explicación
de la situación mayor que importantes tomos de economía
critica para comprender a los neocons, sus choques de civilizaciones,
sus pintorescas cruzadas (Aznar dixit), y lo que es peor sus
efectivas guerras preventivas, su intromisión secular en
Oriente Medio, su ocupación de Irak, o su cerrado ataque al
modesto Protocolo de Kioto.

Las estimaciones realizadas en 2001 bajo el supuesto de mantenimiento
del ritmo de extracción habido hasta ese año arrojaban
un cálculo de duración de las reservas de 40,3 años,
salvo que se encontrasen nuevos yacimientos. Hoy esa previsión
aparece claramente optimista. La era de los combustibles fósiles
va a ser muy corta. Además del descenso de las reservas
conocidas, se está produciendo el fenómeno asociado de
la eficiencia y rentabilidad decrecientes de las inversiones en
nuevas prospecciones.

 

Impacto económico

Una de las preguntas más usuales en estos días es la de
¿cómo afecta la subida a las bolsas? Analizando el
índice bursátil S&P 500 durante los últimos
dos años no es fácil dar una respuesta unívoca.
Los analistas del banco Goldman Sachs aventuran que una nueva subida
del 10% del petróleo puede traducirse en una caída del
8% en el valor de las acciones. Hasta ahora lo que podemos afirmar es
que los sectores perjudicados en bolsa son el de fabricantes de
software, las tecnologías de la información, las
compañías electrónicas y las empresas
automovilísticas; pero ha beneficiado a los valores
inmobiliarios, a la alimentación, bebidas y tabaco, además
de a los energéticos.

Uno de los indicadores para analizar el impacto negativo de la subida
del crudo en cada país es del el grado de participación
que tenga la importación de crudo en el total de su PIB (no es
de listos concluir que el Reino de España saldrá mal
parado). De momento el impacto en la inflación, en los tipos
de interés, en el incremento de costes, en la desaceleración
económica y en el empleo, es menor del que se podía
inducir tras la experiencia de los años setenta. Quizás
las subidas estaban parcialmente descontadas con anticipación
por el conjunto del sistema. Habrá que seguir atentos a la
evolución.

Los meses y años próximos van a ser muy duros para las
gentes ecologistas de la izquierda alternativa. De nuevo están
reapareciendo en escena los defensores de la energía nuclear.
De nuevo se oyen voces conservadoras en el seno del movimiento obrero
que hacen causa común con sus patronos ante el reparto de
derechos de emisión. De nuevo se intenta presentar las medidas
ambientales como amenazas para el empleo. Pero, también de
nuevo se hace pertinente (y urgente) el debate sobre las energías
renovables y alternativas para una producción limpia.

1
Una evolución similar han seguido otros tipos de petróleo
West Texas Intermediate (WTI), Dubai, etc.