Hacia una convergencia de la luchas de los sin papeles en el Estado Español
análisis | migrantes

Luís Cerrillo *

Cuando diversas organizaciones de inmigrantes y de solidaridad, confluyeron en el mes de diciembre del año 2004 en el Foro Social de Málaga, inmigrantes y autóctonos se comprometieron a “iniciar un proceso coordinación a nivel estatal con el objetivo en que se pueda debatir, analizar, proponer y actuar en el proceso de integración de la población inmigrante en la sociedad española", una nueva época se abría, se trataba de plantear nuevas formas de intervención y de concienciación dentro de la sociedad de acogida.

El movimiento de inmigrantes tanto mujeres como hombres que en anteriores años de luchas bajo el lema "Papales para tod@s" había evidenciado su fuerza, pues se consiguieron varías regularizaciones extraordinarias, era visto por muchos como un movimiento social que aparentemente no tenía capacidad organizativa y de coordinación entre las diferentes zonas de estado que mantenían estas luchas reivindicativas, principalmente Catalunya, País Valenciano, Andalucía y Murcia. A partir del encuentro de Málaga, el movimiento de inmigrantes toma una nueva conciencia de acción y una visión diferente en que la lucha por la dignidad y la justicia social pasa por una coordinación horizontal y descentralizada.

También, defendiendo la libertad de movimiento y contra la Europa Fortaleza colectivos de sin papeles y refugiados de Francia, Alemania, Bélgica, España, Italia, Gran Bretaña..... se habían encontrado en el Foro Social Europeo de Londres (octubre 2004) con el fin de echar las bases de un movimiento de lucha autónomo y europeo que se oponga a las políticas que la Unión Europea legisla en materia de derechos de los inmigrantes, coordinación que se cristaliza con un llamamiento a las movilizaciones que bajo en lema como "Día de los/as Trabajadores/as Inmigrantes, jornada de lucha y sensibilización en pro de los derechos de las personas sin papeles en toda Europa" se acordó para el 2 de Abril de 2005.

Durante estos primeros meses del año 2005 la reivindicación fundamental ha sido «papeles para todos», que sigue siendo una reivindicación básica, a la par de mantener una acción permanente de denuncia de la ley de extranjería, de su reglamento que la desarrolla y que entró en vigor en Enero, así como del proceso extraordinario de regularización, que se inició en el 7 de febrero y finaliza a los tres meses, por su insuficiencia para poder acoger a los más de un millón de personas que en situación de irregularidad administrativa se encuentra en nuestro país, como por la dureza y la inflexibilidad de los criterios que se requieren para la regularización, que junto a la mejora en las condiciones de vida y trabajo presiden la tabla reivindicativa en torno a la cual se agrupa el movimiento.

Esta incipiente coordinación estatal se pone de manifiesto con las dos jornadas estatales y descentralizadas que se llevan a cabo, la primera de ellas con el eje reivindicativo derogación de la ley de extranjería y del nuevo reglamento, que entraba en vigor en esos días, se producen el 22 y 23 de Enero. El otro hito importante, y que se desarrolla en numerosas ciudades europeas durante los primeros días de abril con desigual éxito, es la jornada de lucha europea propuesta por el Foro Social europeo. Las movilizaciones previstas en el estado español, para Abril están necesariamente condicionadas por el insuficiente proceso de normalización que se está produciendo en estos meses, por lo que convierte ese día de lucha europea en algo relevante a enlazar con las movilizaciones y encierros que desde principios de año 2005 están realizando en todo el estado los/as inmigrantes y las organizaciones de solidaridad para una flexibilización de los criterios en este proceso de "Normalización" iniciado el 7 de Febrero de 2005.
Hay una carencia muy grande en el movimiento sindical en España, está vacío de contenido en el sentido de que no representan las luchas de los trabajadores y trabajadoras inmigrantes, los sindicatos actuales tienen que ver la necesidad de unos y otros para representar dignamente sus derechos, cosa que no ha ocurrido con la firma claudicante estampada por los sindicatos mayoritarios en los criterios necesarios para actual proceso de regularización.

Los y las inmigrantes sin papeles con estas movilizaciones han conseguido dar a conocer a la sociedad entera la verdadera cara de este proceso de regularización que mantendrá a la mayoría sin papeles si no se modifican los requisitos exigidos. Ese primer objetivo ha sido conseguido, hoy todo el mundo empieza a comprender que no es cierto que el actual proceso regularice a las personas que trabajan y haga aflorar la economía sumergida. La sociedad empieza a conocer de primera mano el drama de la vida de la población inmigrante, los despidos, la sobre explotación, la discriminación y también la determinación de su lucha.

Ha sido un buen comienzo, darle sentido de continuidad a esta coordinación estatal posibilita que desde el activismo de local se pueda mantener luchas mayores, y asentar bases reales de capacidad social para afrontar con cierta autonomía las más diversas tareas reivindicativas en el terreno de lo cotidiano.

(*) Miembro del Foro Alternativo de la Inmigración de Valencia)