En el día internacional de la lucha campesina
ecología | social

“Las gentes agricultoras y consumidoras nos oponemos a los alimentos transgénicos”

Jerónimo Aguado Martínez *

Miles de campesinos/as de todo el mundo abandonan diariamente sus pueblos y sus campos. La causa no es otra que el modelo agroalimentario productivista impuesto por los Países ricos, modelo monopolizado por un grupúsculo de transnacionales de la alimentación, a las que se las permite ejercer el control de los mercados a través de la competencia desleal  ( dumping ) de los precios, hundiendo la economía de los pequeños productores, muy especialmente en los Países más pobres .

Los Gobiernos de prácticamente todo el mundo responden sin rechistar a las presiones que ejerce la industria de la agroalimentación a través de la OMC ( Organización Mundial del Comercio), tomando acuerdos Regionales en materia de políticas agrícolas y comerciales, donde se olvidan de las necesidades sociales de sus poblaciones, obviando, por supuesto, las necesidades de los hombres y las mujeres del campo.

Un ejemplo claro que ilustra estas prácticas son los acuerdos del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte). Desde que dichos acuerdos fueron firmados por EEUU, Canadá y México, el precio que los campesinos/as mexicanos/as reciben por su maíz ha bajado en más del 50% a causa de las importaciones con precios inferiores al costo de producción, y miles de familias han sido forzadas a abandonar el campo y comenzar procesos migratorios. Otro ejemplo lo tenemos en Corea del Sur, después de las firmas del GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) y de la OMC, el precio que los agricultores Coreanos reciben por su arroz ha caído en un 75%, y el número de familias dedicadas a la agricultura ha disminuido de 6 a 3 millones en sólo diez años, conduciendo a una migración masiva de las zonas rurales a las grandes urbes, hecho que ha provocado una ola de suicidios de agricultores.

El mismo esquema ha sido repetido a lo largo y ancho del planeta. El descenso permanente de población activa en la agricultura de los Países desarrollados responde a la misma lógica: hundimiento de los precios reales de los productos agrícolas, desaparición de las pequeñas explotaciones, concentración y dimensionamiento de la actividad agropecuaria en pocas manos ( menos del 6% de la población activa), producción a gran escala ( productivismo), sin tener en cuenta la calidad alimentaria, y todo para colocar alimentos baratos en cualquier mercado mundial

El objetivo último de dicho modelo es la conversión de los alimentos en una mera mercancía, sin tener en cuenta quiénes los producen, con qué códigos éticos ( no estéticos), en qué condiciones laborales para los/as trabajadores/as del campo, cómo se producen, qué impactos generan sobre el medio ambiente, y si son mejoradotes de la calidad nutritiva de  la alimentación.

El resultado de esta perversidad ( el acto de negociar con la comida) es la muerte de hambre de un habitante cada cuatro segundos, en un mundo donde  se producen cereales suficientes para proveer de 3500 calorías diarias a cada ser humano del Planeta. Queda claro pues que los 800 millones de hambrientos en pleno siglo XXI no son la consecuencia de un problema técnico a la hora de producir alimentos suficientes; sino, más bien, un problema de justicia y de distribución equitativa de los mismos…

Los ALIMENTOS TRANSGÉNICOS son una aldaba más para fortalecer la cadena de la perversión, alimentos manipulados genéticamente, previamente patentados por transnacionales, que tienen como último fin el control absoluto de la alimentación y la biodiversidad del Planeta. Hoy, a penas media docena de  multinacionales ( SYNGENTA, MONSANTO, BAYER, DUPONT, DOW, BASF,..)   controlan más del 85% del comercio mundial de cereales, patentan semillas y las manipulan genéticamente, para la producción masiva de alimentos  basura de origen animal y vegetal, alimentos que suponen grave riesgo para nuestra salud. Los productos elaborados son también controlados por un minúsculo grupo de multinacionales, entre los que dominan el mercado se encuentran la Nestlé, Philip Morris, ConAgra, Unilever, Coca-Cola, Pepsi, IBP, Diageo; Mars Inc, Danone, alcanzando un volumen de negocios superior a los 228.000 millones de dólares. Las cinco mayores compañías de distribución y venta de alimentos ( entre las que se encuentra el grupo Francés Carrefour, con un volumen de ventas de 60.000 millones de dólares) tienen en sus manos el control del 52% del mercado mundial.

El 17 de abril, un año más, la VIA CAMPESINA convoca el DÍA MUNDÍAL DE LA LUCHA CAMPESINA. Es un jornada para la solidaridad y la movilización social, en defensa de los derechos humanos de millones ( 50% de la humanidad ) de campesinos y campesinas de todo el mundo, que son obligados a dejar de ser tal como consecuencia de la políticas agroalimentarias del modelo de economía neoliberal. La VIA CAMPESINA, junto a otros movimientos sociales, nos invitan a la movilización y a la acción contra la liberalización de los mercados, contra el DUMPING y las importaciones a bajo costo de los alimentos, que tanto sufrimiento está acarreando en amplios sectores de la sociedad.

El 17 de abril se cumplen 8 años del asesinato de 19 campesinos Brasileños, en el estado del Dorado en manos de la policía militar. Desde entonces queremos recordar al mundo entero, la permanente persecución y la violencia indiscriminada ejercida por paramilitares y poderes fácticos sobre millones de campesinos/as, por el hecho de ejercer su derecho a alimentarse , a la tierra y a la libertad.

En Brasil 10.000 activistas del MST, pertenecientes a 23 Estados, caminan desde el día 17 de abril de 2005 hacia Brasilia, para llamar la atención a los poderes públicos sobre la grave situación de pobreza en la que viven millones de campesinos/as.

Junto a ellos también se han movilizado campesinos y campesinas de todo el mundo, y ciudadanos y ciudadanas que hacen suya la causa de los hombres y las mujeres del campo. En Paraguay, EEUU (Chicago), Canada, Mexico,, Idonesia, Filipinas, Pakistan, India, Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Austria Suiza, España, Cuba, Honduras, Venezuela Argentina, Costa Rica, las organizaciones vinculadas a LA VIA CAMPESINA, junto a otros movimientos sociales, bajo diferentes formas de movilización, han salido a la calle para decir NO A LOS ALIMENTOS TRANSGÉNICOS, NO A LA LIBERALIZACIÓN DE LOS MERCADOS, NO A LAS IMPORTACIONES A BAJO COSTO, NO A LA AGRICULTURA EN LA O.M.C. Las organizaciones convocantes  han celebrado actos que permitan crear conciencia ciudadana en favor de otra agricultura y alimentación, una agricultura viva, en manos de pequeños campesinos/as, portadora de alimentos sanos y nutritivos para todos/as los/as ciudadnos/as del Planeta.

 

* Presidente de Plataforma RuralAlianzas por un Mundo Rural Vivo