Los árbitros y la huelga de basuras
análisis | Confederal | social

Txema

Estoy un tanto asombrado de cómo se han resuelto los dos conflictos laborales más mediáticos que hemos tenido la semana pasada y la distinta actitud del gobierno de ZP y de nuestra orgullosa socialdemocracia en ellos. Antes que nada y para evitar malos entendidos, todos los datos están sacados de EL PAIS o sea que si alguno es falso ya sabéis a quién reclamar.

El primer conflicto es el de los árbitros de fútbol y éste se ha resuelto antes de que estallara gracias a las presiones y al buen hacer de Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte. Eso sí, nuestros pobres árbitros se han tenido que conformar con un 20% de subida en vez del 25% que pedían. Y todo eso gracias a la amenaza etérea de “tomar medidas” en caso de no llegar a un acuerdo, es decir, ni siquiera han necesitado usar la palabra “huelga” tan mal vista en esos ambientes de pelotazos en que se mueven.

Ahora bien, un árbitro de primera ganaba en la temporada 2003-2004 (dietas aparte, claro) 42.000 € fijos más 1.382 € por partido. Es decir, suponiendo que arbitrase 25 partidos de todas las competiciones, amistosos… ganaría cerca de 77.000 € al año por trabajar 25 tardes. A partir de ahora ganarán 92.000 €, ¡la hostia!

Y encima un tal Joan Gaspart afirma que siguen siendo los árbitros peor pagados de Europa. De donde deduzco que o Gaspart es un mentiroso o no sabe geografía o es imbécil o realmente los árbitros albaneses son los superprivilegiados de su país.

¿No sería mejor que los árbitros fuesen trabajadores normales que una tarde de cada 15 median entre dos equipos de deportistas? Pero claro, cuando el deporte como actividad lúdica no existe, cuando hasta el llamado fútbol-base no es sino una escuela sado-masoquista de competitividad, esclavismo infantil y otras hierbas de donde saldrán los futuros ídolos del mañana… cuando todo el deporte profesional no es sino otro opio del pueblo en el que refocilarnos … bueno, no sigo que me caliento y olvido que aquí también hay gente a la que le gusta esos vicios.

La otra noticia es la de la huelga de basuras de Almería. Resulta que los basureros almerienses querían ganar más que 1.200 € al mes (posiblemente se hubiesen conformado con el plus de 1.658 € que va a cobrar de más un árbitro en un par de horas). Desconozco si han cometido errores tácticos, si la huelga estaba bien planteada, si su sindicato Astilua (escisión de CCOO) es coherente o no … pero la unión de partidos, sindicatos, opinión pública bienpensante y medios de comunicación contra ellos me ha dejado alucinado. EL PAIS llega a insinuar que sólo unas prácticas chantajistas han hecho que cobren mas que los 700 € al mes que cobran sus colegas de CESPA, en vez de preguntarse qué deberían hacer éstos para salir de esos salarios de miseria.

Y empecemos señalando lo obvio: La culpa del conflicto reside exclusivamente en el Ayto. de Almería por subcontratar a empresas privadas la ejecución de un servicio público. Y la primera obligación de cualquier izquierda almeriense digna de ese nombre es apoyar a los trabajadores en huelga y exigir la municipalización del servicio. Me gustaría que alguien de esa zona me diese más información, pero parece que la solidaridad con esta huelga ha brillado por su ausencia.
En vez de eso, se han contratado esquiroles, se ha hecho una campaña inmunda de descrédito con fondos públicos, ¡se ha pedido la intervención del ejército! (que la subdelegación del Gobierno ¡estaba estudiando! cosa que ya había hecho el periódico de marras…)… y la patronal ha ganado la huelga con condiciones draconianas y un brindis de todas las fuerzas vivas de la ciudad.

En definitiva, dos conflictos y dos varas de medir. ¿Ese es el talante del Gobierno de ZP, servil con los árbitros poderosos y prepotente con los débiles basureros?. ¿No hubiese sido mejor presionar para un justo acuerdo en la huelga de Almería y amenazar a los árbitros con la intervención de la Legión? Al fin y al cabo, estoy convencido que los legionarios saben más de fútbol que de recoger basuras y ver a un cabo legionario arbitrando el Madrid-Barsa con Blanquita de linier me haría reconsiderar el cambio de canal.