Publicado en corriente[a]lterna (http://www.espacioalternativo.org)

Algunas impresiones de la precampaña electoral alemana

Publicado el 03/09/2005 - 22:04

Pedro Aranda

La lucha política electoral ha comenzado en Alemania. La situación de deslegitimización en que queda al gobierno rojiverde SPD-Die Grüne (social-liberales y verdes) tras los malos resultados de las regionales en Renania del norte-Westfalia, han obligado a unas elecciones anticipadas. El procedimento para este adelanto ya es de por sí complejo, pues el sistema constitucional alemán intenta evitar mediante normas la inestabilidad política, por miedo a procesos como los que llevaron a la formación del III Reich.

Diversas interpretaciones sobre este adelanto: que el SPD quiere evitar mayor desgaste, que prefiere dejar en manos de la derechista CDU-CSU la destrucción de lo que queda de Estado de bienestar para intentar en varios años una nueva victoria electoral, que pretende una coalición de unidad entre SPD-CDU para aplicar la agenda neoliberal con una mayoría que preste legitimidad en sentido electoral (1), etc…
Pero lo que es innegable, y que los medios de comunicación del poder no nombran, es que la deslegitimización del gobierno actual ha sido llevada en lo principal por las numerosísimas protestas de calle en el último año, y especialmente contra el paquete de rebaja de las prestaciones sociales que conlleva el denominado Hartz IV.

Pretendo realizar un reporte de las primeras impresiones de la precampaña que se está viviendo ya en este país. Dos sucesos “relevantes” han ocurrido en la región norte las dos últimas semanas : los primeros mitines del candidato de los Verdes y actual ministro de exteriores Joschka Fischer, y también de la candidata de la CDU Angela Merkel.

En el mitin del primero, éste defendió todo lo que ha sido la trayectoria de su partido en el gobierno. El discurso viene a ser: “hemos conseguido mucho, pero aun nos quedan más cosas que conseguir para una Alemania más ecológica y justa y por eso tenemos que seguir gobernando”. Autocrítica cero. Tampoco críticas al socio mayoritario de gobierno, el SPD. Crítica contundente a la candidata de la CDU y su programa antisocial, a la que los sondeos dan como vencedora en este momento; pero sorprendente fue el cómo la artillería pesada fue apuntada también hacia la izquierda, hacia el nuevo Partido de Izquierda (Likspartei), hacia una de sus caras visibles, el recien salido del SPD y antiguo ministro de economía Lafontaine.

Fischer le acusó de populista, xenófobo, asemejando sus métodos a Haider austriaco y a Le pen francés. Y al partido de izquierda lo acusa de tener un programa irrealizable, utópico; una crítica arrolladora desde la razón de Estado que ejerce como ministro y que le está granjeando antipatías entre la gente progresista, incluído un sector creciente de base de su proprio partido que está descontento con estas declaraciones de defensa a ultranza del gobierno y ataque sin cuartel a la nueva alternativa de izquierda. Queda claro que la dirección de los Verdes ve al nuevo partido más como enemigo que le quita espacio político que como un aliado potencial.

La asistencia a este mitin fue de unas doscientas o trescientas personas al aire libre a un día de clima bastante adverso. Gente joven y de edad media, con aspecto desenfadado, que escuchaba respetuosamente y en su mayor parte aplaudía las intervenciones de Fischer.

En un ambiente muy distinto se dio el mitin de la candidata de la CDU varios días después. Con buen clima, en una céntrica plaza en la zona comercial. Con escenografía más propia de un evento musical que político, organizado por jóvenes del teAM (jóvenes de la CDU), similares a esos grupos de jóvenes bien vestidos y entusiastas pero extrañamente conservadores que se han dejado ver por Colonia estos días vitoreando el concierto de la nueva figura redentora lanzada al estrellato por Vaticano SA.

Lo que parecía iba a ser un mitin más de los conservadores que aspiran a gobernar (seguramente junto a los liberales del FPD), se convirtió en algo, que a no ser que represente una alegre excepción, puede dar señales de lo que podría ser el ambiente político en Alemanna en los próximos años de gobernar los conservadores.
Un rato antes de comenzar el mitin y llegar Angela Merkel rodeada de guardaespaldas andando por la calle más comercial, empezaron a llegar al lugar principalmente jóvenes con pancartas y octavillas. Pancartas de GreenPeace y del grupo joven del SPD. Octavillas firmadas por los grupos jóvenes del SPD y Los verdes denunciando la política antisocial y antiecológica que pretende llevar a cabo la conservadora CDU si consigue el gobierno.
La situación pudiera ser paradójica: había grupos juveniles denunciando la política antisocial del programma de la CDU cuando sus partidos han sido los promotores de los recortes sociales que se están dando ahora. Diferente es con la cuestión ecológica, en la que este gobierno se ha enfrentado a grupos empresariales y otros gobiernos locales por sus reformas de cierto control en defensa del mediombiente.

Lo destacable es que tras las vallas que separaban la zona del mitin del resto de la plaza se organizó una concentración de unas 50-100 personas que contaban con la simpatía de viandantes y observadores que se quedaban cerca de este grupo. A medida que avanzaba el mitin, los abucheos, pitidos y gritos de la concentración sonaron muy por encima de los aplausos de los simpatizantes de la candidata conservadora, que en ocasiones tenía que esperar para proseguir hablando, y que en una ocasión decidió saludar a esa concentración semiespontánea, de la que obtuvo a su vez risas, saludos o insultos, mostrando la heterogeneidad de esa masa crítica. Un grupo por momentos cada vez más grande y con gritos más fuertes y al unísono frente a las frases más polémicas de la candidata en favor de una mayor competetitividad y eficiencia económica en el país y en el comercio exterior frente a otros países, en lo que proponía como la única salida realista a la crisis de la economía alemana de la que hablan los medios desde tempo atrás.

Grupos de jóvenes del SPD y Los verdes, GreenPeace, sindicalistas, punks, jóvenes, curios@s… que gritaban contra Merkel y la CDU antes aún de que estén gobernando. Una « multitud » similar a la que encontraba en las manifestaciones antiguerra o de otro tipo de los últimos años en el Estado español, que perece augurar que ésta podría ser una legislatura bastante caliente si se impone en las elecciones la derecha. Curiosamente no hubo presencia organizada del nuevo Partido de Izquierda en esa protesta.

El Linkspartei (Partido de Izquierda, según los llaman los medios, Die Linke, La izquierda, según el nombre que ofrece en sus carteles) es una extraña nueva coalición que consiste en rasgos generales en la concesión del PDS (heredero del antiguo partido único de la RDA) de algunos puestos de relevancia en sus listas electorales a candidatos de la WASG (Alternativa electoral por el trabajo y la justicia social). Ante las elecciones hubo un proceso de negociación entre WASG y PDS, partidos con mayor fuerza militante respectivamente en el Oeste y en el Este del país. De aquí ha surgido esta candidatura que los medios llaman Linkspartei.
WASG sería en sentido estricto el nuevo partido creado en Alemania hace menos de un año por la confluencia en movilizaciones de sectores sindicalistas de nivel medio y base, personas de movimientos sociales, anntiguos militantes idos del SPD o que lo han abandonado ahora ante la creación de este nuevo partido, corrientes organizadas revolucionarias, y personas de distintos orígenes que defienden la justicia social desde posiciones éticas, religiosas, e incluso algunas que se consideran (o consideraban) apolíticas. Para evitar efectos negativos en el oeste con la carga de significado pasado de la RDA que representa el nombre del PDS, WASG puso como condición que el partido del Este tenía que cambiar de nombre, cosa que realizó en un congreso reciente tomando el nombre de Partido de izquierda (añadiendo a este nombre la siglas de PDS cuando lo utiliza en el Este). Esta cuestión nos muestra las particularidades de la construcción y conciencia política en este país, muy marcada todavía por la separación entre dos bloques opuestos de la guerra fría.

La relación entre ambos grupos no tiene aspecto estable ni homogénea en los distintos territorios. Aunque parece que la colaboracion pretende ser a largo plazo, incluso con vistas a crear una nueva fuerza política. Mientras, los medios de comunicación de masas ya se han encargado de crear la imagen de partido personalista populista por la participación de Lafontaine, y de excomunista aferrado al pasado nostálgico por el PDS. La verdad es que declaraciones recientes de Lafontaine diciendo que los trabajadores extranjeros son un peligro para los autóctonos poco o nada ayudan a evitar críticas hacia su persona. Ya una suma de grupos de movimientos sociales y antiglobalizción realizó un documento de apoyo al nuevo partido de izquierda, pero dejaban claro que para tener su apoyo debía dasacerse de todo tipo de declaraciones populistas o xenófobas.

Las relaciones WASG-PDS son muy complejas, dependiendo de la composición militante de cada localidad. En algunan, ya se ha dado el caso de que el grupo local de PDS no ha permitido al WASG local usar su sede para la campaña electoral, siendo absurdo pues comparten la misma lista. Esto ha provocado que a pesar de contar con número significativo de militantes no se esté organizando una campaña unitaria y efectiva, estando sin la presencia en las calles necesaria para una fuerza de izquierda combativa. También demuestra esto la asuencia de cuadros organizadores en algunas localidades.

Para lo que sería deseable, esta unidad tiene por el momento demasiadas características de un matrimonio por conveniencia (2). El WASG, en su forma aún no definida pero con fuerza constituyente, se encuentra con un PDS mejor estructurado, pero que necesita a la nueva fuerza para poder encontrar apoyo en el Oeste. El resultado es que el programa se ha realizado de una forma poco adecuada para una fuerza de izquierda que se quiera presentar como alternativa y no como mera alternancia; demasiado rápido, por decirlo de alguna manera.

Estos elementos flacos del nuevo partido que destaco aquí no quitan que muy argumentada debe ser aquella crítica que quiera ofrecerse desde la izquierda a este nuevo grupo, pues los partidos del gobierno actual y la derecha están desarrollando una guerra verbal sin cuartel contra este nuevo grupo en formación que se escapa de las previsiones con aguas calmas que tenían para los años venideros en un país en cuya parte occidental (la mayor) todavía perviven los logros y las miserias de una sociedad de consumo y bienestar todavía existente. Bienestar visible mayormente en las pequeñas ciudades y pueblos distribuidos por toda la geografía Alemana, ya que es minoritaría la porción de población que habita en las grandes ciudades, siendo en éstas y en todo el Este del país en donde las condiciones económicas y de trabajo hacen sentir cada vez mayor insatisfacción social.

Pues, en un escenario de futuro en el que se impongan los conservadores y liberales, parece que es posible la respuesta social organizada a los nuevos ataques antisociales. Aquí el papel de la nueva formación izquierdista será fundamental, en el sentido de intentar mezclar la unidad y la radicalidad programática y de discurso. Es muy difícil con los datos que poseo anticipar hipótesis de en qué registro se situará esta nueva fuerza en su conjunto (más allá de las corrientes que la integran) en comparación con otras fuerzas europeas, entre el anticapitalismo y la socialdemocracia. El tiempo y sus militantes irán trazando el camino. Y las personas y corrientes anticapitalistas que se integran en su interior deberán más temprano que tarde trabajar y coordinarse en base a planteamientos unitarios, discusiones abiertas y práctica movimentista para crear una mayoría interna que se decante por el horizontalismo y la movilización social frente a las tendencias verticalistas, personalistas e institucionalistas.

Por último, los sondeos de periódicos ofrecen unos datos vasculantes pero sin grandes cambios entre ellos: CDU-CSU 40-43%, SPD 27-30%, Partido de Izquierda 8-11%, Verdes 8-10%, Liberales 7-9% , otros 3%. Es de resaltar que el nuevo Partido de izquierda apareció como gran sorpresa en los primeros sondeos, bajando progresivamente en las últimas semanas. La guerra mediática del resto de los partidos contra su cara visible Lafontaine es grande, y esto puede mostrar cierta dependencia mediática del nuevo partido, que no cuenta aún con un sólida base militante con la formación necesaria en todos los territorios para contrarrestar los mensajes mediáticos.

Los neonazis del NPD no logran bastante apoyo para tener representaciónm, que sin ofrecer números los sondeos dicen que baja su apoyo electoral. Sufren un bloqueo mediático y en las calles ; allí donde ponen carteles duran horas o minutos. Parece que donde más fuertes están y donde reciben más apoyo es en zonas rurales y al este del país.
Los espacios oficiales para carteles están reservados en el siguiente orden, correspondiente al número de votos que obtuvieron los partidos en las anteriores elecciones. 1. SPD socialliberal 2. CDU-CSU conservador 3. Die Grünen, Los Verdes 4. FDP liberales 5. Die Linke (Linkspartei, Partido de Izquierda, cuyo registro electoral es el del PDS) 6. NPD, neonazis 7. MLDP marxistas leninistas 8. Partido de la Familia.

28-08-05

(1) Un interesante análisis de lo que supuso el gobierno de « gran colación » CDU/SPD a final de la década de los 60 : Marco Bascetta, « No molestar al cuartel general. La socialdemocracia contra el movimiento », en revista Mientras tanto nº 36-37

(2)ver : Gara, 2005-08-04, PDS-WASG, matrimonio urgente pero de conveniencia


Fuente:
http://www.espacioalternativo.org/node/921