El pasado fin de semana se han celebrado en Larache las Jornadas
organizadas
por
Chabaka y Apdha “Migración y Derechos Humanos” con asistencia de 120 personas de
esta orilla y un buen número de colectivos de la zona norte de Marruecos. Entre
los resultados del encuentro está la aprobación por el plenario de asistentes de
las dos orillas de una Declaración en torno a los graves sucesos de Ceuta y
Melilla. Se pretende que a esta declaración se puedan sumar cuantos colectivos
europeos y marroquíes lo deseen para ser presentada a los respectivos
parlamentos. Para ello necesitamos vuestra colaboración. Vuestro apoyo es
importante.
Ante los graves acontecimientos ocurridos en las fronteras de Ceuta y
Melilla,
que han provocado la muerte de al menos ocho personas y decenas de heridos, cuyo
único delito era el deseo de encontrar un futuro mas digno, queremos expresar
nuestro dolor, nuestra indignación y nuestra enérgica condena.
En primer lugar, es necesario que se investiguen las gravísimas violaciones
de
los derechos humanos que se están produciendo en el entorno de ambas fronteras y
que, con participación de observadores internacionales, se clarifique todo lo
ocurrido y se determinen las responsabilidades pertinentes.
Rechazamos que la única vía para abordar el fenómeno migratorio entre África
y
Europa sea la militarización y conversión de las fronteras en nuevos muros de la
vergüenza, esta vez enclavados en territorio africano.
La Unión Europea no debe afrontar los problemas subyacentes y derivados de
las
migraciones con políticas cada vez mas duras, basadas en la impermeabilización
de las fronteras, en sofisticados sistemas de control policial, en el retroceso
en las políticas de asilo, en los acuerdos para las expulsiones colectivas, en
los centros de retención e internamiento, en la externalización de la gestión
del asilo y las migraciones, etc… Por el contrario es preciso poner en marcha
políticas generosas y de mayor perspectiva que pongan por delante la Cooperación
efectiva para el Desarrollo y la Solidaridad y que salvaguarden los derechos
humanos. No podemos hacer de Europa una Fortaleza que se rija por el egoísmo
económico ante la aceptación de las personas inmigrantes. Los hechos ocurridos
estos días en Ceuta y Melilla se enmarcan más en esas políticas de perfil duro e
insolidario de trágicas consecuencias, que en este otro planteamiento presidido
por la Cooperación, la Solidaridad y los Derechos Humanos
En este contexto también ponemos en cuestión el proyecto de creación de
Centros
para Menores en Marruecos tratado en la cumbre hispano-marroquí, ante las
dudosas garantías de respeto de los derechos recogidos en las Convenciones
Internacionales respecto a la Infancia
Denunciamos del mismo modo que Marruecos haya aceptado convertirse en
guardián
de la frontera sur de la Unión Europea. La falta de garantías democráticas y la
violación de los derechos humanos es una realidad constante en un país elegido
precisamente para realizar el trabajo sucio para la UE. Es inaceptable que la
Unión Europea mire hacia otro lado ante las vulneraciones de derechos
elementales que se están produciendo por parte de Marruecos hacia los
inmigrantes.
Europa no puede olvidar sus responsabilidades en los problemas de fondo que
originan la desesperación de los africanos que intentan llegar a ella. Son
personas que tras numerosas penalidades para atravesar media África están
malviviendo en condiciones infrahumanas en la espera de una oportunidad para
entrar en Europa. No es de extrañar que tras las palizas y el hostigamiento de
los cuerpos policiales marroquíes y ante la cada vez mayor impermeabilización de
la frontera, lleguen a situaciones de desesperación inimaginables.
Europa tiene que asumir su responsabilidad histórica y actual en la situación
de
todo un continente que hoy tiene más de 100 millones de pobres extremos. Con la
destacada participación de empresas trasnacionales, a África y a los africanos
se les ha expoliado y esquilmado, se les ha condenado a la desvertebración y a
la miseria. Y cuando, fruto de su extrema situación, intentan emigrar, Europa
les impide hacerlo legalmente y no les dejan otra alternativa que intentar la
terrible travesía de la emigración irregular.
Con todas estas razones y aún siendo conscientes de la complejidad de
factores
que inciden en este problema, planteamos:
- Que se cree una Comisión de Investigación, con la participación de
observadores internacionales independientes, que aclare todo lo sucedido en los
luctuosos sucesos de Ceuta y Melilla y determine las responsabilidades a que
hubiere lugar.
- Que acabe de inmediato la persecución, hostigamiento, violencia y
deportaciones hacia la muerte en las fronteras de Argelia y Mauritania por parte
del gobierno marroquí sobre los inmigrantes subsaharianos.
- Que se permita y habilite el acceso de ayuda de emergencia a estas personas
a
cargo de organismos internacionales de carácter humanitario.
- Que se cumplan escrupulosamente los convenios internacionales y las leyes
españolas que protegen al solicitante de asilo y que establecen protocolos de
atención a los inmigrantes. En particular deben cesar las expulsiones ilegales
practicadas por la Guardia Civil.
- Criticamos que en este caso se emplee al ejército en labores de control de
fronteras ya que no estamos hablando de un asunto de carácter militar sino de un
grave problema humanitario y social.
- De forma más general creemos imprescindible un cambio de rumbo en las
políticas migratorias de la Unión Europea, que tengan como eje inspirador los
criterios de solidaridad y de respeto a los derechos humanos. Del mismo modo que
resulta imprescindible dignificar la acogida y favorecer políticas para la
inserción de cuantas personas han llegado a Europa.
- Finalmente y como medida de efectos de mas largo alcance, nos sumamos a
todas
las campañas y exigencias que plantean la condonación de la deuda externa, el
destino del 0'7% al desarrollo y la puesta en marcha de un ambicioso plan de
cooperación para el desarrollo estructural destinado prioritariamente a acabar
con la situaciones de pobreza y miseria que vive el continente africano. De la
misma manera, apoyamos a cuantos trabajan por el fin de la violencia que asola a
numerosos países africanos y por su democratización.
Entre los primeros firmantes de esta declaración están la Asociación Pro
Derechos Humanos de Andalucía, Andalucía Acoge, Pateras de la Vida, la Red
Chabacka de Asociaciones Solidarias del Norte de Marruecos, la Asociación
Marroquí de Derechos Humanos, etc...
Las firmas se van a recoger en España, Marruecos e incluso en Europa. El
objetivo de las mismas es que sean presentadas ante los respectivos parlamentos
con la exigencia de una política que tenga mas en cuenta la solidaridad y los
derechos humanos.
Os pedimos pues vuestra solidaridad y os rogamos la firma de la
Declaración de Larache.
















