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Dossier: Uruguay, situación política y reorganización de la izquierda

Publicado el 03/11/2005 - 16:03



El MLN-tupamaros… Adiós a las armas

Ernesto Herrera *

No tomaron el poder pero alcanzaron el gobierno. Más aún, el Movimiento de
Participación Popular–MPP (1) se ha constituido en la corriente hegemónica del
Encuentro Progresista-Frente Amplio y, por añadidura, en el principal sostén
político del gobierno Tabaré Vázquez.

Comandan dos ministerios claves, el de Ganadería, Agricultura y Pesca (José
Mujica) y el de Trabajo y Seguridad Social (Eduardo Bonomi). Uno de sus
dirigentes históricos, Eleuterio Fernández Huidobro, preside la Comisión de
Defensa del Senado, y la ex sindicalista Nora Castro la Cámara de Diputados.
Desde julio 2005, uno de los suyos (Ricardo Ehrlich) es el alcalde de la
capital, Montevideo. (2)

Nadie lo discute. Los tupamaros se han convertido en una fuerza decisiva….de
gobierno. Con centenas de militantes y cuadros involucrados en la gestión del
aparato central del Estado y con una tropa parlamentaria (3) que inclina la
balanza, en un sentido u otro, de una bancada progresista que cuenta con mayoría
absoluta en ambas cámaras. Artífices del mentado proyecto de “país productivo” y
defensores de una amplia alianza con fracciones empresariales para construir “un
capitalismo en serio”, los tupamaros son, en muchos aspectos, el factor político
fundamental que garantiza el equilibrio de un gobierno que debe contener la
energía social y administrar las demandas populares al tiempo que aplica un
programa de neto signo neoliberal.

De la experiencia guerrillera y horizonte anticapitalista del MLN en los años
60-70, apenas quedan los actos rituales que, de tanto en tanto, recuerdan el
pasado revolucionario. En particular cuando evocan a su fundador, Raúl Sendic,
al Che Guevara, o la “toma de Pando”, una de sus acciones armadas más
impactantes. El discurso de fidelidad “heroica” tiene como destinatarios por un
lado a los viejos militantes, y por otro lado, a los jóvenes que se incorporan
atraídos por la “mística” pero cuya adhesión es necesario galvanizar. Mientras
tanto, las figuras estelares de su actual dirección ejercen el papel de hombres
de Estado.

Las tradicionales reivindicaciones programáticas de la izquierda
revolucionaria
fueron abandonadas unas tras otra. Ni rastro del rompimiento con el FMI, el no
pago de la deuda externa, la reforma agraria o la estatización de la banca y el
comercio exterior. Menos todavía la exigencia de anular la Ley de Caducidad
(impunidad) y desmantelar el aparato represivo. Todas demandas que el MPP, desde
su fundación en 1989 (4) y hasta mediados de los años 90, defendía tanto en el
Frente Amplio como en las organizaciones obreras y populares. Ya en 1999, el
principal abanderado del giro “realista”, José Mujica, adelantaba lo que
vendría: “cambiar el sistema es actualmente una utopía”. (5)

El VI Congreso del MPP (2004) oficializó la nueva estrategia de los tupamaros
y
su incorporación de lleno en el proyecto progresista del “cambio posible”. La
visión “pragmática” adoptada implica el “reconocimiento del diálogo como forma
de resolver los conflictos”, y el “reconocimiento de todas las partes: gobierno,
sindicatos y cámaras empresariales”, en la medida que hay iniciar “la
refundación nacional” y “reconstruir el aparato productivo”. Esta “refundación
nacional”, necesita “sin lugar a dudas, de la existencia de las fuerzas armadas
comprometidas con el proyecto estratégico nacional (…) y al mismo tiempo, en la
defensa de nuestras riquezas naturales”. (6)

La reciente realización del VII Congreso (octubre 2005), convalidó las
definiciones tomadas y aprobó por una amplísima mayoría la política de la
dirección, tanto en términos de las alianzas, como en el apoyo incondicional al
gobierno de Tabaré Vázquez, incluida su política económica. Más allá de los
rezongos por el “atraso cambiario” o la persistente negativa del equipo
económico a promulgar una ley favorable a deudores del Banco de la República, en
su mayoría patrones rurales hoy. Los recurrentes amagues de renunciar a su cargo
de ministro, no impiden a Mujica, por ejemplo, decir que nunca se opondrá a lo
que considera “mi gobierno”.

Las “discrepancias estratégicas” o las preocupaciones por la “creciente
institucionalización” del MPP (y de los cuadros tupamaros) han quedado, por el
momento, relegadas a un según plano. Una de las voces “críticas” y supuesto
representante de un ala “más a la izquierda”, el dirigente histórico Julio
Marenales, reafirma el curso etapista y la política de “refundar el aparato
productivo capitalista”. E insiste: “No le podemos pedir a las fuerzas
progresistas –si lo hicieran sería mejor- que se definan por una acumulación
estratégica al socialismo (…) Nosotros no entramos al Frente Amplio porque fuera
socialista, hicimos un análisis y dijimos que era un avance”. (7) En todo caso,
el matiz de Marenales está puesto sobre hasta cuando los tupamaros marcharán
junto al gobierno: “Ojalá que sea por un trecho largo”, pero si el gobierno “no
hace el esfuerzo por cumplir con los compromisos de darle de comer a la gente,
empezar un proceso para dar trabajo…bueno, la gente le pasará la factura.”
(8)

Para la senadora Lucía Topolanski, otra de las históricas del MLN, el balance
es
positivo, porque se trata de “nuestra primera experiencia de gobierno y llevamos
recién algunos meses”. Reivindica la relación del gobierno con los movimientos
sociales, y subraya lo que entiende como sustancial: “Hay que tratar de
aterrizar el programa del Frente a las realidades y recordar que no planteaba
una ruptura con el FMI”. (9)

Sin embargo, el desencanto en franjas importantes de la militancia tupamara
es
notorio. En especial de una base rebelde ligada a los sindicatos y movimientos
populares. Para estos luchadores sociales, clasistas y combativos, resultan
intragables los discursos pro-patronales de Mujica y Bonomí, la defensa
encendida a que Uruguay participe en la Operación Unitas (maniobras navales
conjuntas entre Estados Unidos y países latinoamericanos) hecha por Fernández
Huidobro (10) y hasta el anuncio que acompañarán al gobierno en la firma del
Tratado de Inversiones con Estados Unidos. Como anteriormente avalaron la
intervención de militares uruguayos en la ocupación de Haití.

Demasiado pesado. O emblemático de los nuevos tiempos. Como en el caso de
otras
“democracias electorales”, las clases propietarias permiten que fuerzas de
izquierda o centroizquierda (ahora llamadas de “progresistas”), se instalen en
el gobierno. Ya no significan una amenaza, ni siquiera potencial. Para las
clases propietarias, estos frentes, partidos y movimientos, resultan funcionales
a sus intereses, aunque en el pasado se hayan opuesto de manera irreductible
(incluso con las armas en la mano) a los programas antipopulares y de
subordinación al imperialismo. Tal el caso del PT en Brasil, de los sandinistas
en Nicaragua y del Frente Amplio en Uruguay. Fuerzas que se han convertido en
partidos del orden, reducidas al juego de la “gobernabilidad democrática”,
incapaces de cualquier reforma socio-económica radical y/o transformación
democrática decisiva que altere la “normalidad” del sistema institucional de
dominación.

Pero la capitulación es resistida. No solo a través de la lucha de la clase
trabajadora y las capas populares condenadas al hambre, también por fuerzas
militantes involucradas en un proceso de reorganización de la izquierda
revolucionaria. Es en este cuadro que la carta de Jorge Zabalza a Fernández
Huidobro (ver apartado), firmada por decenas de compañeros (algunos de los
cuales nunca fueron miembros del MLN, ni parte de su periferia simpatizante),
tiene la importancia de un testimonio político y ético fundamental. Para
aquellos militantes portadores de la “tradición tupamara”, la carta asume no
solamente el carácter de un pronunciamiento de denuncia, también la
reivindicación de un combate. Y de una propuesta. La que poco después de salir
de la cárcel, Raúl Sendic, presentó como programa anti-neoliberal y
anti-imperialista de un “Frente Grande”: aumento sustancial de salarios y
jubilaciones; que las empresas capitalistas con deudas bancarias pasen a manos
de los trabajadores; una reforma agraria; no pago de la deuda externa;
estatización del sistema bancario; política independiente del capitalismo
internacional y del FMI. (11)

* Editor de Correspondencia de Prensa, corresponsal de las revistas La
Breche
(Suiza) Inprecor (Francia) y Marxismo Revolucionario Atual (Brasil). Miembro del
Colectivo Militante (Uruguay).

Notas

1) El MPP es el bloque político-electoral constituido por el Movimiento de
Liberación Nacional (tupamaros) y sus aliados. En las elecciones nacionales del
31 de octubre 2004, obtuvo más de 320 mil votos, equivalente al 29% de la
votación total del Encuentro Progresista-Frente Amplio.

2) En el terreno municipal, el MPP tiene 52 ediles (consejales) en todo el país.
3) A nivel del parlamento nacional, el MPP tiene 6 senadores y 18 diputados.

4) Al momento de su fundación, el MPP tenía todas las características de un
reagrupamiento de la izquierda revolucionaria, además del MLN y militantes
independientes, estaba integrado por el Partido Por la Victoria del Pueblo
(PVP), el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y el Movimiento
Revolucionario Oriental (MRO).

5) Entrevista en el diario Folha de Sao Paulo, 30-10-99.

6) Nuevas Mayorías: un proyecto estratégico nacional. VI Congreso del MPP,
2004.

7) Declaraciones en semanario Brecha, 8-7-05.

8) Entrevista en el semanario Búsqueda, 9-6-05.

9) Entrevista en el semanario Brecha, 14-10-05.

10) El semanario conservador Búsqueda (27-10-05) informa en nota de tapa lo ya
sabido entre la militancia del Frente Amplio: el senador Fernández Huidobro
amenazó con renunciar a su banca, si el MPP decidía votar en contra de la
participación uruguaya en la Operación Unitas.

11) Discurso del Parque Franzini, primer acto público del MLN, 19-12-87.



Siete meses de gobierno progresista... Más continuidades que cambios

Raúl Zibechi / La Jornada, México, 7-10-05

A siete meses de instalado, la mayoría de los uruguayos percibe que el
gobierno
de Tabaré Vázquez ha producido pocos cambios, sin duda menos de los esperados.
Pese a que la popularidad del equipo de gobierno es muy elevada (entre 50 y 60
por ciento según los sondeos) y a que el Encuentro Progresista-Frente Amplio
triunfó con mayoría absoluta, lo que le permite gobernar sin pactos con los
partidos conservadores, la sensación térmica es que las fuertes diferencias
internas se van resolviendo a favor de los sectores más pragmáticos, alineados
con el continuismo económico.

Las dos áreas en torno a las que se vienen registrando las mayores disputas
son
los derechos humanos y la política económica. Vázquez apostó fuerte para remover
la pesada impunidad que se impuso en Uruguay, desde que en 1989 un referendo
ratificó la Ley de Caducidad que garantiza que los militares que torturaron,
asesinaron y desaparecieron prisioneros durante la dictadura (1973-85) no serán
enjuiciados. El mismo día que asumió el gobierno, el 1º de marzo, adelantó que
se realizarían excavaciones en cuarteles donde habrían sido enterrados algunos
desaparecidos. Dio un paso en falso en agosto, cuando aseguró que había "99 por
ciento de posibilidades" de que en el batallón 14 estuvieran los restos de la
nuera del poeta argentino Juan Gelman, con base en informes que los militares
hicieron llegar a los tres comandantes.

Dos meses después no se encontraron restos óseos, ni siquiera indicios de
tumbas
clandestinas. Todo indica que los militares de la dictadura dieron informes
falsos que los comandantes validaron, colocando al presidente Vázquez en una
delicada situación, que lo puede forzar a relevar a la cúpula militar. El
movimiento social, que parece haber comenzado a marcar distancias con el
gobierno, realizó una importante manifestación el 30 de septiembre reclamando no
sólo "verdad", como viene haciendo hace dos décadas, sino ahora también
"justicia", consigna que desde la aprobación de la ley de impunidad había sido
dejada de lado. Un manifiesto firmado por los principales movimientos, desde los
familiares de desaparecidos hasta la central sindical, reconoce los avances que
se están produciendo, pero a la vez reclama al gobierno la "democratización de
la información" sobre las violaciones a los derechos humanos e investigar todas
las desapariciones y cuestiona la Ley de Caducidad.

De esta manera, los movimientos están mostrando que un amplio sector de la
población no está dispuesto a dar marcha atrás respecto a sus demandas y menos
aún a dejarse cooptar. En las próximas semanas la cuerda de las relaciones con
los militares habrá de tensarse, pero los movimientos mostraron su disposición a
apoyar un eventual endurecimiento del gobierno.

El frente económico tiene en los ministros de Ganadería, el tupamaro José
Mujica, y de Economía, Danilo Astori, sus principales portavoces. La elaboración
del presupuesto quinquenal fue el momento de mayor tensión aunque, ironías de la
política uruguaya, la posible renuncia de Astori cuando Vázquez le exigió
aumentar los montos asignados a la educación hasta 4.5 por ciento del PBI se
frenó gracias a la intervención de Mujica. Ciertamente, todos los sectores de la
izquierda reconocen que el actual ministro de Economía es imprescindible, por
poco que les agraden sus orientaciones.

El presupuesto cumple al pie de la letra las recomendaciones macroeconómicas
del
FMI. No obstante, hay cambios evidentes en la educación (cuyo presupuesto
aumentará en 50 por ciento), en las relaciones con los sindicatos y los salarios
(que experimentaron el primer aumento significativo en años), y los subsidios a
los más pobres que se resumen en un Plan de Emergencia que abarcará a la
población en situación de indigencia, 5 por ciento del total, que recibirá unos
50 dólares por familia. Uno de los mayores éxitos del gobierno progresista es
haber instalado consejos tripartitos (Estado-empresarios-sindicatos) para
abordar la cuestión salarial y crear ámbitos para la negociación que disminuyan
la conflictividad laboral. Más allá de los resultados, ya que los aumentos
salariales llegan apenas a un pequeño sector de la población laboral, se trata
de una medida que revierte la desregulación promovida por el modelo neoliberal
desde 1990.

La contracara de estas medidas positivas es el apoyo a la construcción de dos
grandes plantas de celulosa, y la posibilidad de que se instale una tercera, que
consolidan el modelo forestal con fábricas altamente contaminantes. En paralelo,
el gobierno apoya las maniobras navales UNITAS, promovidas por Estados Unidos,
modificando así una prédica de décadas en su contra. En tercer lugar, se está
negociando un tratado bilateral de inversiones con Washington y Tabaré Vázquez
se muestra ahora a favor de firmar un tratado de libre comercio. En los tres
casos la polémica interna no está impidiendo que se consoliden las posiciones
más conservadoras.

Uno de los resultados más sorprendentes de los siete meses de gestión
progresista es que Uruguay tiende a alejarse del Mercosur y se acerca a Estados
Unidos. Esta realpolitik parece impulsada tanto por las dificultades que
encuentra el comercio con Brasil y Argentina como por la parálisis que atraviesa
el Mercosur y una política más pragmática de la Casa Blanca. Lo cierto es que,
luego de su reciente viaje a Washington, un Vázquez eufórico dijo que "Estados
Unidos es el que nos compra más y mejor", y que con ese país "vamos a intentar
tener más y mejor relacionamiento comercial".

No llama la atención, entonces, que el tupamaro Mujica haya señalado, en las
mismas fechas, su decepción. "En el rumbo del gobierno, perdí", dijo, y adelantó
su deseo de abandonar el ministerio, ya que "ganó una concepción ideológica. Me
está ganando Harvard, que es tan dogmática como Moscú". En los próximos meses
llegarán más decisiones de corte neoliberal que afectarán a las empresas
estatales. En esa ocasión las disputas dejarán de librarse en el gabinete
ministerial y ganarán la calle.



Charla de Jorge Zabalza (*) en Madrid

"Nuestro objetivo es lograr constituir una fueza militante que pueda
motorizar
organizaciones sociales, que tenga un carácter independiente del Estado e
independiente de las fuerzas políticas del gobierno"

El 31 de octubre, en la Casa de Uruguay en Madrid, se organizó una
charla-debate con Jorge Zabalza, ex-dirigente del MLN-tupamaros y militante de
la izquierda revolucionaria. A continuación publicamos un resumen de la crónica
realizada por Mariano Pujadas para Rebelión (http://www.rebelion.org/) Más
información sobre la actividad y la gira de Zabalza por España, puede
encontrarse en los sitios de Corriente Roja (http://www.corrienteroja.org/) y de
Casa Uruguay en Madrid (www.casauruguayenmadrid.com) Los subtítulos de la
redacción de Correspondencia Prensa.

Impunidad del terrorismo de Estado

Cuando el presidente Tabaré Vazquez asumió el pasado 1 de marzo, hizo un
discurso donde tocó el tema de los derechos humanos. Planteó la investigación
sobre los desaparecidos y penetrar en los cuarteles en busca de cementerios
clandestinos. Fue una señal altamente positiva. Lo que hizo fue redoblar las
espectativas de asociaciones de familiares y de todas las organizaciones que
están volcadas en la lucha contra la impunidad y por los derechos humanos en
Uruguay. Se hicieron algunas acciones en esa dirección, pero a día de hoy ningún
militar ha sido procesado y los cementerios clandestinos no han sido
encontrados. Por el contrario, se han producido otras señales altamente
negativas.

- Un coronel acusado de violaciones de derechos humanos fue ascendido a
general
con los votos del progresismo. Cuando estaban en la oposición siempre votaban en
contra en estos casos, pero ahora usan sus votos para ascender a un conocido
torturador.

- El actual coordinador general de los servicios de información del ejército
y
la policía también participó en violaciones de derechos humanos, y ahí
sigue.

- Se designó para un cargo de administración de toda la cuenca del rio
uruguay,
a un coronel retirado, pero también acusado de violaciones de derechos
humanos.

- Se han mantenido en sus cargos a una cantidad de comisarios de la policía
que
fueron procesados por la masacre del año 94. Fue un episodio que ocurrió en
Uruguay en solidaridad con 4 exiliados vascos que estaban haciendo una huelga de
hambre reclamando para ellos el derecho de asilo. Una multitud de uruguayos,
predominantemente jóvenes fueron baleados y hubo 2 asesinados y decenas de
heridos. Ahí sí hubo procesados, aunque en un juicio muy lento, que es lo que
ocurre sobre todo cuando se trata de miembros de las fuerzas represivas.

- El que fue el responsable de esa operación policial del 94, hoy es el
director
nacional de cárceles, y además está acusado de haber participado, en el año 72,
en el asesinato de 8 camaradas comunistas.

- El jefe de la fuerza aérea confesó publicamente, cuado los cuerpos de
seguridad hicieron informes para el nuevo gobierno sobre el tema de los
desaparecidos (donde se comprobaba una cantidad de carencias y muchas mentiras)
que el había participado en uno de los "vuelos de la muerte". Eran vuelos que
venían de Orletti (un famoso centro de tortura argentino) hasta Montevideo, con
compañeros uruguayos que habían sido apresados en Argentina y que eran
trasladados a Uruguay para su asesinato y desaparición. Claro, él confiesa
públicamente que participó en uno de esos vuelos y aún así sigue en el cargo. No
ha sido ni siquiera sancionado ni destituido. El presidente no lo destituyó,
ningún juez inició proceso alguno y ningún fiscal lo acusó. Desde el punto de
vista de la fuerza que los militares puedan tener hoy en día, decir "Yo confieso
que delinquí, que violé los derechos humanos y sin embargo me mantengo en mi
puesto y ni siquiera me procesan", eso es bastante peligroso.

El gobierno no ha sido claro en reafirmar el espíritu de justicia que exclamó
el
pasado 1 de marzo. Las señales en el sentido de soportorar la impunidad de los
militares son más que claras hoy en día. Se dice desde el gobierno que no se
puede hacer nada, que "este problema se solucionará cuando estemos todos
muertos". Pero eso no es así. No hay vuelta de página, no hay nada que se cierre
por completo mientras exista la lucha de clases, porque la impunidad tiene sólo
un objetivo que es mantener intacto un aparato represivo en manos de la clase
dominante. Entonces mientras exista dominación, va a existir impunidad y habrá
que luchar contra ella. Los militares que se negaron a torturar durante la
dictadura fueron todos procesados. Unos 400 oficiales fueron llevados al
Tribunal de Honor por los propios colegas suyos porque se negaban a participar
en el terrorismo de estado.

- Otra señal negativa en Uruguay es el poder judicial, que es un poder que
administra impunidad, no justicia. Busca los recursos formales y las
argumentaciones más pueriles, para no procesar a ningún militar. Frente a todas
estas situaciones de injusticia, no hay ninguna reacción. Ni desde el parlamento
ni desde el poder ejecutivo. En el caso del poder judicial se argumenta que es
un poder independiente, pero cuando había un gobierno de derechas este poder no
era tan independiente como se dice ahora. ¿En favor de quién se defiende la
impunidad? En favor de una sola clase, en favor de mantener un status quo que va
contra el pueblo asalariado. Es la defensa de la impunidad; la defensa de un
aparato represivo que, en la medida en que se sienta seguro de que no es ni
siquiera procesado, cada vez va a tener más fortaleza y cada vez va a intervenir
más en política.

Yo me imagino que Pinochet debe estar allá en Chile muerto de envidia,
desearía
haber nacido en Uruguay, porque entonces ni siquiera habría sido procesado. El
responsable de todo el terrorismo de estado en uruguay se llama Gregorio
Alvarez, y él sigue muy pancho en su casa cobrando una jugosa jubilación e
impune totalmente.

Nosotros creemos que no es casualidad que este tema de la justicia sea tan
oscuro porque está ligado con el proyecto económico y social que se está
llevando adelante.

Continuidad neoliberal y subordinación al imperialismo

En Uruguay habrá quien piense que 7 meses de gobierno son muy pocos, que esto
va
lento..., sin embargo se ha ido muy rápido en llegar a los acuerdos con el FMI.
No se ha renegociado la deuda externa sino que se han aceptado los pagos como
los había acordado el anterior gobierno derechista de Jorge Batlle. Las política
es pagar las cuotas de la deuda, y lo que sobre, destinarlo a Uruguay. Pero va a
sobrar muy poco porque en los próximos 5 años de administración "progresista",
Uruguay tiene que pagar 5.800 millones de dólares a sus acreedores y esta
cantidad, en un país que produce unos 1500 millones por año (producto bruto), se
traduce en que se necesitan casi 4 años de producción sólo para llenar los
bolsillos de los acreedores.

Esto limita todo lo que tiene que ver con la redistribución. Por tanto
algunos
de ustedes verán con asombro que siguen dándose conflictos en el ámbito laboral
y de la enseñanza, porque como el modelo económico es el mismo, la necesidad de
la gente de mejorar su poder adquisitivo también es la misma. No hay dinero para
las viviendas, por eso hay cooperativas que ya estan protestando. La reforma de
la salud también quedó parada porque no hay dinero... etc.

El Frente Amplio, que cuando estaba en la oposición, condenó el envío de
militares a Haití, ahora en el gobierno ha mandado más de 200 soldados para
participar en esa misión imperialista.La cosa parece que no tuviera limites,
votar la participación en una operación de caracter imperialista fue realmente
un salto.

Estos son los 3 ejes más oscuros de la política del gobierno progresista:

- Ese clima confuso en el plano de los derechos humanos.

- La continuidad clara en el plano de la política económica.

- La incertidumbre en cuanto a las relaciones con el imperialismo a partir de lo
de Haití.

Todo esto crea un malestar en la militancia. Primero habia asombro, despues
hubo
gente que entró a protestar. Pero hay que diferenciar muy bien algunos aspectos.
Una cosa son los militantes políticos, que en general manejan la historia de la
lucha de clases de Uruguay, es decir, tienen un sentido de las raíces históricas
de este proceso, y por eso estos hechos les golpean, porque les resultan
contradictorias. Otra cosa es lo que ocurre a nivel popular, donde hay asombro ,
pero no se manifiesta de ninguna manera por ahora como una protesta politica, no
es asi y no creo que sea por un tiempo.

Luego hay sectores populares organizados que empiezan a protestar, porque de
alguna manera hay que hacer valer los derechos.
Después hay un electorado que ve con asombro algunas cosas, oye que hay
diferencias en la izquierda, pero que no le ha quitado en nada el apoyo a este
gobierno.

Yo creo que igualmente el Frente Amplio va a ganar las próximas elecciones,
en
la medida en que lo electoral no transcurre por el desarrollo de la conciencia.
Lo electoral creo que es lo mismo en todos lados: es un juego de imágenes
audiovisuales donde la gente lo que hace es votar imágenes y entiende que esas
imagenes son distintas. Vota caudillos, ni vota programas ni contenidos de los
discursos de esos caudillos. Si la gente entendiera los discursos, no hubieran
votado a la derecha tantos años, e históricamente eso ocurrió en todos lados y
también en Uruguay.

Confluir en una referencia de carácter revolucionario

Todo esto abre un periodo muy rico. Un periodo de lucha por el tema de la
deuda
externa, por ejemplo, porque la gente sí tiene conciencia de que la deuda
externa está relacionada con la carencia de poder adquisitivo. Se abre un
periodo muy rico de lucha contra la impunidad, no sólo dentro de Uruguay si no
también en el exilio. Y seguramente se abrirá en el próximo año un proceso de
lucha en defensa de las empresas públicas porque, recientemente en Roma, el
gobierno uruguayo declaró que “se va a pasar del derecho público al derecho
privado de las empresas", así es como lo llaman, y esto ya ha traido reacciones
de algunos sindicatos.

Pregunta de Mariano Pujadas: personalmente creo que el gobierno del Frente
Amplio no tiene voluntad de hacer una política más progresista, pero aunque la
tuviera, sería imposible implementarla sin el respaldo de un movimiento social
combativo y fuerte. Me gustaría que comentaras tu opinión sobre por qué en
Uruguay no han surgido sujetos sociales desestabilizadores, como ha ocurrido en
otras regiones de América latina, como los indígenas mexicanos, los sin tierra
en Brasil, los cocaleros en Bolivia, los piqueteros en Argentina... sujetos
sociales, en algunos casos revolucionarios. Por otro lado has comentado que se
están dando algunas protestas de sindicatos y cooperativas; en este sentido me
gustaría que nos contaras qué perspectivas ves de conformación de un escenario
social fuerte.

Jorge Zabalza: Efectivamente, hace falta voluntad política para enfrentar al
FMI
y el gobierno uruguayo no la tiene. En Uruguay, ojalá existieran los movimientos
sociales del tipo de los Sin Tierra brasileños. Joao Pedro Stedile se puede
parar frente a Lula y decir, "estamos alejados del PT y alejados de la Iglesia",
en un sentido autónomo. Esto sería muy importante que existiera.

Lo que ocurre es que en Uruguay el movimiento social tiene una estrecha
vinculación con el progresismo. Lo cual no quiere decir que ahora no vayan a
reaccionar; si el gobierno no da respuesta a las necesidades de la gente, está
claro que la gente les pasa por arriba y aparecen nuevas tendencias sindicales y
cooperativistas, con un mayor espíritu de lucha.

Yo creo como vos planteás, es decir, la única forma de poder cambiar la
política
de un gobierno es desde un movimiento social que tenga una gran independencia
con relación al propio estado y al propio gobierno, cosa que allá no existe.
Nosotros apostamos a eso, a la creación de un movimiento social que pueda luchar
sin ataduras. Es en ese sentido que militantes de distintos orígines, vinculados
a la lucha social, militantes de la tendencia sindical, del cooperativismo, de
las radios comunitarias y organizaciones barriales..., estamos tratando de
confluir en una referencia que tenga un caracter revolucionario. Ahí hay gente
de raíces anarquistas, de raíces trotskistas y unos cuantos tupamaros. Nuestro
objetivo es lograr constituir una fueza militante que pueda motorizar
organizaciones sociales, que tenga un carácter independiente del estado e
independiente de las fuerzas políticas del gobierno.

* Nota de Correspondencia de Prensa:Jorge Zabalza, “Tambero”,
dirigente histórico de los tupamaros, fue preso y rehén de la dictadura militar.
A mediados de los años 90 abandonó el MLN junto a otros militantes. Constituyó
el "Colectivo Tupamaros" y luego el MPP-fundacional. Entre 1997 y 2002 integró
la Corriente de Izquierda y por un período fue edil (consejal) municipal por
Montevideo. Actualmente milita en organizaciones populares de su barrio, Santa
Catalina, y participa en la Fuerza Militante Revolucionaria, coordinación entre
diversos grupos y militantes de la izquierda anticapitalista. Autor de "El
Tejazo y otras insurreciones", Editorial TAE, Montevideo 1995, y "La estaca",
Ediciones del Cerro, Montevideo 1998.



Carta de Jorge Zabalza a Eleuterio Fernández Huidobro

Discurso leído por Jorge Zabalza, el viernes 7 de octubre pasado en la
noche,
en
la esquina de Carlos María Ramírez y Heredia --Plaza Raúl Sendic de
Montevideo--, ante un grupo de Tupamaros y vecinos de esa zona que no revistan
en el MLN. El acto fue en un "homenaje militante al Che, a los fusilados de
Pando, a Rubén Sassano y a todos los caídos en el combate antiimperialista".

¿Pa’ qué diablos sobrevivimos, Ñato?

Decía el Che Guevara que en una revolución, cuando es verdadera, se triunfa o
se
muere. ¡Y vaya si la tupamara fue verdadera! ¡Vaya si se daba la vida entera!
Pero nosotros ni triunfamos ni morimos, sobrevivimos a gatas y eso, en algunos
casos, ha sido una lástima, porque se podía haber quedado como recuerdo
entrañable y en cambio, al seguir viviendo, siempre se está a tiempo de mandarse
alguna gran macana.

Hay viejos tupas, ustedes entre ellos, que ya no hacen política tupamara,
esto
es, política con un horizonte insurreccional, como el que alumbraron los soles
de los 60, pero también las lunas primaverales a la salida de la dictadura.
Clandestina o en la legalidad, con armas o sin ellas, en los 70 o en los 90,
juntos hicimos política en serio, política para transformarnos en mujeres y
hombres con valores e ideas revolucionarias, para transformar la sociedad actual
en otra, sin clases y sin Estado.

Después, al perder el horizonte revolucionario, ustedes se han vuelto
"operadores políticos". Hacen política sin horizonte transformador, política
para medrar en el sistema. Aceptan como algo inevitable –"es lo que hay, Valor"–
la dominación de clases y la explotación capitalista. Aceptan vergonzosamente,
la dependencia del imperio en lo económico y militar. Anoche mismo ¡Votaron la
operación UNITAS y el refuerzo de las tropas en Haití! ¿Votarán ahora el Tratado
Bilateral de Inversiones?

¿Para qué sobrevivimos, entonces? ¿Para hacer política virtual en la
televisión?
Política mediática que ni siquiera roza la estructura del poder económico. Es la
política de "como te digo una cosa, te digo la otra". Como aseguro en un 99,99
por ciento que es cierto que los restos de María Claudia están en el 14, a los
pocos días afirmo que esos informes, a cuya veracidad me jugué, no son los
definitivos y me vuelco, iracundo, contra los informantes, a quienes debía haber
supuesto mentirosos.

Mentían cuando negaban que en Uruguay hubiera presos políticos y
desaparecidos.
Mintieron en el asesinato del chileno Berríos. Mienten y siguen impunes los
asesinos de Morroni y Facal. Mintieron en la Comisión para la Paz y mientras
sigan encontrando crédulos bobalicones... ¿por qué habrían de dejar de mentir
ahora?

Política virtual y mediática donde viejos revolucionarios tupamaros aparecen
como garantía de las viejas instituciones del sistema sin percibir que, al ser
incapaz, no digo de eliminar, sino al menos achicar, la brecha de desigualdad e
injusticia sociales, esta democracia se va agotando por sí misma. De puro
inoperante, nomás.

Y ustedes le están saliendo de garantía a eso, a una democracia chueca, sin
contenido de pueblo asalariado, que sólo es instrumento para profundizar la
dependencia de los organismos financieros internacionales.

El FMI y los acreedores definen la política económica, el presupuesto
nacional
y, en definitiva, hasta el proyecto de país que lleva adelante el gobierno
progresista. El mismo modelo que todo un pueblo rechazó el 31 de octubre de
2004. No sólo en el tema del agua están desconociendo la voluntad popular. ¿Qué
clase de democracia es ésta?

¿Soberanía nacional? ¿Uruguay productivo? ¿Por qué no han tenido voluntad
suficiente para impulsar el proyecto de independencia económica y política? Por
lo menos algo parecido a lo de Venezuela. Déjense de prometer cosas que no van a
cumplir y de hacer demagogia al peor estilo del Uruguay Batllista del siglo XX.
Están haciendo exactamente lo mismo que hacían aquellos políticos burgueses, los
que despertaron la indignación de Raúl Sendic y los tupamaros primigenios
En materia de derechos humanos, los tantos van quedando claros y también el
papel tuyo en la jugada. El Pepe se abraza con el botón que lo baleó, y eso es
grave, pero es peor aún lo tuyo y lo del Ratón Rosadilla al abrir los brazos a
cuanto uniforme se les cruza, se están abrazando, seguramente, con algunos de
los asesinos de compañeros y compañeras.

En lugar de avanzar hacia la justicia se dan pasos que consolidan la
impunidad.
Se votan ascensos, como el de Dalmao, que no se consentían antes, cuando se era
oposición parlamentaria. Se mantiene en los mandos policiales a gente como Rolán
y Navas. Se soporta que Moller, un fiscal comprometido con la impunidad, frene
impunemente las investigaciones en marcha. Hay que destituirlo, como a Bonelli
del comando de la fuerza aérea, confeso culpable de ser copiloto en el primer
vuelo de Orletti y sospechoso de haber piloteado algún otro vuelo de la muerte.
Hay que anular la ley de caducidad para que la investigación se realice de forma
independiente, bajo control de las organizaciones que luchan por los derechos
humanos o, por la vía de los hechos se está consintiendo la instalación de una
nueva mentira, que "sobrevuela o subyace" al jueguito de la mosqueta que la
gente está siguiendo por la televisión.

Mientras se continúe investigando en el marco de la ley de impunidad y en
base a
las mentiras de los criminales, descubrir la verdad sería otra que un milagro.
La confianza en que los culpables contribuirán en el proceso de investigación...
sólo puede ser producto de una ingenuidad mayúscula o de una maldad
imperdonable. No es cuestión de perdonar, Ñato. ¿Quién puede ser tan temerario
de arrogarse la potestad de perdonar desapariciones forzosas, violaciones y
torturas?

Tampoco es cuestión de desligarse de toda responsabilidad y hacer caer sobre
las
endebles espaldas de los familiares de desaparecidos el peso de la lucha por
verdad y justicia. Hay que ser muy caradura para pasarles a los familiares
semejante tarea. Caradura y tener el corazón ganado por la impunidad. Caradura y
tener la voluntad quebrada por el temor. Sería la salida más pragmática y
facilonga para dejar todo como está.

Simplemente es cuestión de justicia. Y nada más que justicia. Cada día más,
mentira a mentira, crece la necesidad de castigo. Claro que inválido, castrado y
amarillo, el Poder Judicial administra la impunidad de los militares en lugar de
hacer justicia. Pero vos bien sabés, Ñato, que los pueblos oprimidos no olvidan
ni perdonan. Que la historia enseña como, a la corta o a larga, habrá justicia
para todos, sea de la manera que fuere, porque no hay punto final en una
sociedad de clases y la página que se quiere cerrar, más tarde o más temprano,
siempre volverá a abrirse.

Consintiendo la impunidad... ¿en qué filosofía política están educando a la
juventud?, ¿En creer que la mentira es un ingrediente natural de la vida
política y social?, ¿en la lógica de la existencia de dos justicias, una para la
guardia pretoriana y otra para los plebeyos? Dejar a hijos y nietos un Uruguay
santuario de criminales, es traspasarles la responsabilidad de dar la batalla
que no estás dando y es, además, una cobardía mayúscula que reniega de la
historia heroica de las compañeras y compañeros. Es peor que la maldición de
Malinche.

Además, vos sabés que el obvio objetivo que sustenta la Impunidad, es
mantener
el brazo armado en condiciones de amedrentar y disuadir. Al consentirlo hay
viejos guerrilleros que están contribuyendo a crear esa subjetividad de temores
que abre las puertas a la tutela, nuevos desmanes militares y la dictadura.
No olvidar que, ayer como hoy, la doctrina de guerra de las FFAA no es la
defensa del territorio nacional a las órdenes del presidente de la república. Su
verdadero comandante en jefe es el Pentágono, que las emplea para la estrategia
de dominación mundial, destinándolas al Congo y Haití para liberar los "marines"
que necesita en Afganistán e Irak.

A no equivocarse. A no repetir la película de Salvador Allende pidiendo apoyo
a
Pinochet para derrotar el golpe de Estado. Las Fuerzas Armadas aquí, y donde
sea, siguen siendo la columna vertebral del poder económico y político de los
dueños del capital y del imperialismo. Son tan ajenas al pueblo asalariado como
lo fueron en los años setenta, cuando secuestraban niños y desaparecían
gente.

¡Cómo quebraste la vieja fraternidad, Ñato!... Pensar que en aquellos años no
fuiste tan pragmático como en los actuales, que sabías de concepciones y
estrategias revolucionarias; que, vos y los otros viejos nos convocaron a dar
vuelta la tortilla, no a esta miseria política que hoy protagonizás. ¿Te acordás
cómo te escribiste los documentos históricos del MLN, los que inflamaban
corazones e impulsaban a emprender grandes hazañas? ¿Te acordás cuando hiciste
el Plan Cacao? ¿Y el Satán? ¡Cuántos estábamos dispuestos a dar la vida para
preservar la tuya y la de los viejos!

¿Se dan cuenta del montón de los convocados, que tomaron los fierros para
ofrendar la vida? ¿Olvidaron a Carlitos Rodríguez Ducós?, ¿al Percherón
Clavijo?, ¿y al Hugo Candán y al Caudillo Lerena? ¿y a los caídos en Pando?
¿Ustedes creen que se jugaron para que el pueblo uruguayo recibiera los
mendrugos que quedan después de pagar los servicios de la Deuda Externa?
Podrán convencer a los televidentes de la política que este Uruguay progresista
tiene algo que ver con aquella patria para todos o para nadie de los tupamaros.
Pero a nosotros, no. Los viejos testigos de los años tupamaros, los que no
perdimos el horizonte insurreccional, seguimos sintiendo la responsabilidad de
continuar aquella lucha por un poder revolucionario del pueblo, por una
producción gestionada por los productores libremente asociados y un país
independiente de toda dependencia. Algún día, estoy seguro compañeros, ¡habrá
patria para todos o para nadie!

Tambero

8 de octubre de 2005

Adhirieron a esta carta:

Jessie Macchi, Marx Menéndez, Carlos Casares, Irma Leites, Jorge Zabalza,
Grauert Lezama, Sigifredo Guridi, Juan Carlos Hornos, Julio Dewily, Eliberto
Perdomo, Pascual Quartiani, Ruben Aquino, Washington Muniz, Carmen Améndola,
Margarita Gómez, Gabriel Carbajales, Francisco Quito Martínez, María
Postiglioni, Perlita Ferreira, Ruben Hornos, Néstor Reboledo y siguen más
firmas.

Fuente: Correspondencia de Prensa


Fuente:
http://www.espacioalternativo.org/node/998